Cuando pensamos en unas alianzas de boda, probablemente imaginamos dos anillos prácticamente idénticos: mismo metal, mismo ancho, mismo acabado.
Pero cada vez más parejas buscan algo diferente.
Porque aunque las alianzas representan una historia compartida, no tienen por qué ser exactamente iguales.
Una persona puede preferir una alianza fina y discreta, mientras que la otra puede sentirse más cómoda con una pieza ancha y contundente. Una puede elegir oro amarillo y la otra oro blanco. Una puede querer una textura marcada y la otra un acabado completamente liso.
Y no hay nada de contradictorio en ello.
Al fin y al cabo, una pareja comparte una vida, no necesariamente el mismo estilo.
Dos alianzas diferentes pueden tener mucho en común
Que las alianzas sean diferentes no significa que no estén relacionadas.
De hecho, una de las opciones más bonitas es crear dos piezas que compartan determinados elementos, pero que estén adaptadas a cada persona.
Por ejemplo:
- El mismo tipo de oro, pero diferentes anchos.
- El mismo acabado, pero distintas formas.
- Una alianza lisa y otra con textura.
- Dos diseños diferentes inspirados en una misma idea.
- El mismo metal combinado con diferentes acabados.
- Una pequeña piedra en una de las alianzas y un diseño más minimalista en la otra.
El resultado son dos piezas independientes que, juntas, cuentan una misma historia.
¿Por qué elegir alianzas diferentes?
Porque cada persona tiene un estilo
La alianza es una joya que vais a llevar todos los días. Durante muchos años.
Por eso tiene sentido que cada una se adapte a quien la lleva.
Si siempre llevas joyas muy finas y discretas, probablemente te sentirás más cómoda con una alianza delicada.
Si, en cambio, te gustan las piezas con volumen, textura o presencia, puedes elegir una alianza que refleje ese carácter.
No tiene sentido elegir una joya para toda la vida que no sientas tuya.
Porque también puede haber diferencias de anatomía
El mismo diseño no necesariamente funciona igual en dos manos diferentes.
El ancho del dedo, la forma de la mano, la longitud de los dedos o incluso la forma en la que cada persona utiliza sus manos pueden influir en qué alianza resulta más cómoda.
Una alianza de 2 mm puede resultar perfecta para una persona y demasiado delicada para otra.
Una de 5 mm puede quedar espectacular en una mano y sentirse demasiado protagonista en otra.
Por eso, además de pensar en la estética, es importante pensar en cómo se siente la joya puesta.
¿Y si queremos que se note que son de la misma pareja?
No hace falta que sean idénticas.
Podemos crear un hilo conductor entre las dos.
Puede ser una textura, una forma, un pequeño detalle o incluso una misma proporción.
Por ejemplo, dos alianzas pueden compartir un acabado martillado, pero tener diferentes anchos.
O pueden tener una forma ligeramente orgánica que haga que ambas se reconozcan como parte de la misma colección.
También podemos incorporar un pequeño detalle interior que solo compartáis vosotros.
A veces, lo que une dos piezas no tiene que ser evidente para los demás.
Alianzas diferentes, pero diseñadas juntas
Una de las posibilidades más interesantes cuando diseñáis vuestras alianzas a medida es precisamente no pensar en ellas como dos anillos iguales.
Podemos empezar con una idea común y después desarrollarla de manera diferente para cada uno.
Quizá uno de vosotros prefiera una alianza de líneas limpias y el otro una pieza más orgánica.
Quizá uno quiera una superficie pulida y el otro una textura martillada.
Quizá uno quiera una alianza muy sencilla y el otro quiera incorporar una pequeña piedra.
El diseño puede adaptarse.
Porque una joya personalizada no consiste únicamente en elegir un modelo y cambiar una medida.
Consiste en crear una pieza que tenga sentido para quien la va a llevar.
¿Y si queremos llevar el mismo metal?
También es una opción fantástica.
El oro amarillo de 18 quilates, por ejemplo, puede utilizarse en dos alianzas completamente diferentes.
Una puede ser fina, lisa y pulida.
La otra puede ser más ancha, con una textura artesanal y una forma ligeramente irregular.
Mismo material.
Misma historia.
Dos personalidades.
También podéis optar por oro blanco o por oro rosa, dependiendo del estilo que busquéis.
Y, si os gusta mezclar materiales, incluso podéis diseñar piezas bicolor.
No todo tiene que ser simétrico
Existe una idea muy bonita detrás de las alianzas diferentes: no necesitamos que todo sea exactamente igual para estar unidos.
De hecho, puede ser una forma de representar vuestra relación.
Dos personas diferentes, con sus propias personalidades, gustos y maneras de hacer las cosas, que deciden compartir un camino.
Por eso, unas alianzas diferentes pueden tener incluso más significado que dos anillos idénticos.
¿Y si cambiamos de opinión?
Otra ventaja de diseñar las alianzas desde cero es que no tenéis que limitaros a los modelos que encontráis en una vitrina.
Podéis partir de una idea.
Quizá os guste una alianza que habéis visto, pero queráis hacerla más fina.
O combinar dos acabados.
O añadir una pequeña imperfección que haga que cada pieza sea única.
O crear una alianza completamente diferente a cualquier otra.
En el diseño personalizado, el punto de partida puede ser cualquier cosa: una fotografía, una textura, una pieza antigua, un recuerdo, un paisaje o simplemente una idea que lleváis tiempo imaginando.
Dos alianzas. Una historia.
Al final, no existe una única manera correcta de elegir unas alianzas de boda.
Pueden ser iguales.
Pueden ser diferentes.
Pueden compartir el mismo metal, la misma textura o simplemente un pequeño detalle que solo vosotros conozcáis.
Lo importante es que cada persona encuentre una alianza que quiera llevar todos los días.
Porque casarse no significa dejar de ser dos personas diferentes.
Significa elegir caminar juntos.
Y quizá por eso, unas alianzas diferentes puedan representar tan bien vuestra historia:
dos piezas distintas, creadas para encontrarse.
Diseñamos vuestras alianzas en el taller de Suart
En Suart nos gusta trabajar las alianzas como piezas únicas, pensadas para cada pareja.
Podemos partir de una idea, de un diseño que os inspire o simplemente de lo que os gusta y lo que no.
Juntos definimos el metal, el ancho, la forma, la textura, el acabado y todos los detalles hasta encontrar unas alianzas que realmente os representen.
Porque no tenéis que elegir entre las opciones que ya existen. También podéis crear las vuestras.
Si estáis buscando unas alianzas diferentes y queréis diseñarlas en nuestro taller de Bilbao, estaremos encantados de escuchar vuestra historia.